Población y empleo en las estadísticas públicas argentinas. Parte 1

Por Javier Lindenboim*

No hace mucho tiempo tanto el Ministro de Economía como el Director del INDEC confesaron la incapacidad oficial para medir la dimensión de la pobreza en la Argentina. No entraremos aquí a evaluar los argumentos esgrimidos, sólo a registrar el hecho.

En paralelo, se supo que luego de realizado el Censo de Población en 2010 se hicieron ajustes en la cuantificación de la población que se toma como referencia para la publicación de los resultados tanto de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) como la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU)[1].

Debido a esto se hizo necesario -para entender mejor la nueva información- que los usuarios revisaran los resultados del último censo y los cotejaran con los de los censos precedentes. No está de más aclarar que las encuestas a hogares suelen examinar, después de cada operativo censal, la nueva cartografía y los resultados que pueden modificar los parámetros correspondientes de cada área encuestada.

En los documentos respectivos del INDEC[2] se proporcionan elementos de juicio de los que se deduce que las proyecciones de población utilizadas durante la primera década del siglo XXI contenían errores[3]. Principalmente estos eran de subestimación de la población en general (total y urbana) y, en particular, de la referida a los aglomerados relevados por la EPH.

El haber detectado tal subestimación –según se indica en los informes de EPH- habría obligado al INDEC a elevar significativamente la magnitud poblacional de los aglomerados relevados por la Encuesta lo que fue realizado durante un año a partir del cuarto trimestre de 2013, según se deduce de los informes de la EPH antes mencionados[4].

Con las proyecciones de población que se venían utilizando, el total de habitantes representados por los aglomerados incluidos en la EPH aumentaba a razón de 1% anual tanto en los años noventa como en la primera década del siglo actual. Pero como consecuencia de la modificación establecida, la población correspondiente durante el período del “ajuste” se incrementó alrededor  del 4%. Como se verá más adelante esto introdujo extraños resultados en la estimación de la fuerza laboral[5].

Algo parecido se había producido en relación con la población de referencia del total urbano nacional requerido por la EAHU, pero la “corrección” se llevó a cabo en la edición 2013 respecto de la precedente. La variación interanual de la población urbana de la EAHU fue de magnitud llamativamente irregular[6].

Población de referencia EAHU
Población (miles) Variación anual (%)
2010 36489
2011 36596 0,3%
2012 36944 1,0%
2013 38146 3,3%
2014 38379 0,6%

Fuente: Elaboración propia sobre la base de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos.

En virtud de esto, hemos consultado los registros disponibles en el INDEC sobre población censada y proyectada y encontramos no pocas sorpresas. Por un lado, las proyecciones oficiales preexistentes arrojaban para 2010 una cifra de población total y de población urbana muy próximas a las encontradas en el operativo censal.

Según documentos del INDEC y de CELADE[7] posteriores al Censo de 2001, la proyección para 2010 era de 40.5 millones y 37.7 para la población total y urbana, respectivamente.  El Censo de 2010, por su parte, determinó que la población total era de 40,1 millones[8] y la urbana de 36,5 millones. De manera que pareciera que no había elementos valederos para producir ajustes de significación en los volúmenes de referencia. En todo caso no se encontró más población que la prevista sino algo menos.

Es posible pensar que en uno o varios aglomerados la “mancha urbana” o la densidad se haya modificado significativamente. Pero si la referencia de los censos indica que la proyección de población urbana y el relevamiento coinciden a nivel nacional, eso sólo es compatible con un aumento de población en algunos aglomerados a costa de otros o bien en un importante incremento de la tasa de urbanización. Aparentemente los datos censales no avalan ninguna de tales opciones.

Variaciones anuales acumulativas intercensales (%)
Población Total Población Urbana GBA
1960-1970 1,53 2,33 2,23
1970-1980 1,79 2,29 1,67
1980-1991 1,49 1,94 1,19
1991-2001 1,01 1,26 0,61
2001-2010 1,14 1,33 1,36

Fuente: Elaboración propia sobre la base de los Censos de Población.

Si se observa la secuencia de incremento anual acumulativo en los lapsos intercensales desde 1960, encontramos -en la población total- una tendencia oscilante pero en descenso y una leve variación positiva reciente.

Para los datos de población urbana de esos mismos censos, los valores se comportan de modo similar sólo que su descenso es más intenso y por tanto su aparente reversión reciente (1.33 % anual entre 2001 y 2010) resulta llamativa. Como consecuencia de todo esto, la participación de la población urbana en el total fue creciendo desde un 73% en 1960 hasta alcanzar un 90% en 2001. Tan alto índice de urbanización es difícil que siga aumentando a gran ritmo lo cual se verifica en 2010 que agrega sólo un punto porcentual, llegando al 91% de población urbana en el país. De tal manera, aquí tampoco los datos oficiales proporcionan indicios de cambios rotundos en el último lapso intercensal. Se hace hincapié en la falta de cambios significativos pues las modificaciones en el universo EPH se han hecho sobre la base de la enunciada variación de la dinámica poblacional.

Un caso singular: el Gran Buenos Aires

Donde sí es llamativo el comportamiento es en el área metropolitana de Buenos Aires. En los últimos períodos intercensales el ritmo de aumento de la población del GBA fue sensiblemente menor que el total urbano nacional al punto que entre 1991 y 2001 su ritmo fue la mitad (0,61% anual acumulativo frente al 1,26 % del país). Lo extraño ha sido que en la primera década del siglo actual, el GBA habría crecido –anualmente- casi una décima más que el total urbano del país, modificando una tendencia de casi medio siglo. Se revierte así la pérdida de peso relativo del área metropolitana en el país.

Peso relativo del Gran Buenos Aires
en la población total en la población urbana
1960 33,8% 46,1%
1970 36,2% 45,6%
1980 35,8% 43,0%
1991 34,7% 39,7%
2001 33,2% 37,1%
2010 33,9% 37,2%

Fuente: Elaboración propia sobre la base de los Censos de Población.

Como se ve en el cuadro, el GBA, según los datos censales, venía perdiendo peso relativo en la población total del país desde 1970, cuando alcanzó el pico de su importancia relativa. En cambio, respecto del total de población urbana el descenso es visible desde 1960. Esta evidencia hace más llamativa la reversión en ambas variables, aunque sea leve. De haberse verificado tal modificación entonces deben reemplazarse los factores de expansión de los datos absolutos provistos por los aglomerados EPH, para expresar su magnitud tanto a nivel urbano como a nivel del total del país. Pero esto tiene otras implicancias que retomamos más adelante.

Cambios en la estructura de la población

Los resultados censales de 2010 referidos a todo el país deparan otras sorpresas. Por un lado, los adultos mayores no serían tantos como se preveía y los menores de 14 años serían más que los que se calculaba. Al menos esto es lo que se desprende de los documentos de la EPH cuando se introducen los nuevos datos poblacionales de los aglomerados en los que se realiza la encuesta. Claro que esos cambios aparentes en la estructura por edades deberían ser analizados con detenimiento pues los especialistas venían marcando el fenómeno del envejecimiento como una cuestión importante a tener en cuenta, en consonancia con los cambios demográficos propios del país y más allá de nuestras fronteras.

Nuevamente lo que aquí llama la atención es que no haya discrepancia entre la población proyectada y la relevada en el censo de 2010 pero que sí la haya en los componentes por edad. Es un aspecto para seguir investigando, sin duda.

En una próxima entrega nos detenemos en los efectos que estos cambios en la cuantificación de la población producen en la estimación de la fuerza laboral argentina.

* Director del CEPED e Investigador del CONICET

[1] Para quien no está familiarizado digamos que las primeras Encuestas de Empleo y Desempleo datan de la década del sesenta y la versión actual desde 1974.  Desde entonces la Encuesta Permanente de Hogares se hacía dos veces al año a lo largo de un mes en cada ocasión. A partir de 2003 pasó a realizarse de manera continua a lo largo de todo el año. Actualmente se levanta en 31 aglomerados urbanos abarcando a un total de  18000 hogares en cada trimestre. En cambio, la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) se realiza en esas áreas urbanas y en otras del amplio espectro de localidades del país con menor dimensión poblacional. Se inició en el tercer trimestre de 2010 y se repite anualmente. Al momento de lanzarse representaba unos 36 millones de habitantes de los cuales aproximadamente dos tercios correspondían a los aglomerados cubiertos por la EPH. Según el Censo de 2010, sólo el 9% se localizaba en ámbitos rurales.

[2] INDEC (2014, a; 2014, b y 2014,c))

[3] La afirmación, sin embargo, llama la atención pues el ritmo de cambio de la población total no ha variado desde la posguerra.

[4] En rigor los ajustes se realizaron en tres trimestres consecutivos y no en cuatro como fue anunciado inicialmente.

[5] Es sabido que fuentes como la EPH sirven para conocer las estructuras antes que las dimensiones absolutas de las variables analizadas. No puede omitirse, sin embargo, que para el análisis de la dinámica socioocupacional hace mucho tiempo que no se dispone de mejor fuente que la originada en los datos de la EPH debido a la imprecisión e incomparabilidad de los datos censales. Por lo tanto es inevitable poner atención en la población de referencia que se adopte pues ella determina los niveles de ocupación, desocupación, etc.

[6] Más adelante se utilizan los datos de la EAHU para apreciar la evolución reciente de la fuerza laboral.

[7] INDEC, 2004; CELADE, 2005

[8] En INDEC, 2013, se indica que si bien el Censo relevó ese número de habitantes habría que adicionar 2% como consecuencia de la corrección por “evaluación demográfica”. Sin embargo todas las publicaciones censales toman como referencia la magnitud poblacional relevada, a lo cual nos referimos aquí

REFERENCIAS

INDEC (2014 a), “Encuesta Permanente de Hogares. Mercado de trabajo, principales indicadores. Resultados del cuarto trimestre de 2013”, MECON-INDEC, Buenos Aires 19 de febrero.

INDEC (2014 b), “Encuesta Permanente de Hogares. Mercado de trabajo, principales indicadores. Resultados del primer trimestre de 2014”, MECON-INDEC, Buenos Aires 19 de mayo.

INDEC (2014 c), “Encuesta Permanente de Hogares. Mercado de trabajo, principales indicadores. Resultados del segundo trimestre de 2014”, MECON-INDEC, Buenos Aires 19 de agosto.

CELADE (2005), Boletín demográfico Año XXXVIII, N° 76, América Latina. Proyecciones de población urbana y rural, 1970-2025, CEPAL, Santiago de Chile, julio

INDEC (2004), Estimaciones y proyecciones de población, 1950-2015Serie de Análisis Demogáfico N° 30, INDEC, Buenos Aires

INDEC (2013),  Estimaciones y proyecciones de población 2010-2040, Serie Análisis Demográfico N° 35, INDEC, Buenos Aries, noviembre

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