Reflexiones sobre las reformas de salud a raíz del fallecimiento de Ginés González García

Oscar Cetrángolo (IIEP UBA-CONICET)

Hace unos días, con el fallecimiento de Gines González García (GGG), se fue quien para algunos (me incluyo) fue el mejor ministro de salud de la Nación durante el último medio siglo, solo comparable con Aldo Neri, su amigo radical que nos había dejado un año antes. Ambos compartieron preocupaciones para la construcción de un mejor sistema de salud. Con la ida de ellos perdimos no solo dos grandes sanitaristas sino dos personajes diferentes y únicos en la construcción de espacios de debate y búsqueda de consensos para la mejora de las políticas públicas.

Hasta hace apenas un quinquenio, pocos hubieran puesto reparos en estos juicios. No obstante, para muchos su participación en el último gobierno de Alberto Fernández invalida los logros de su larga trayectoria previa. Es claro (y obvio a partir de las reacciones públicas de los últimos días) que para ellos la gestión de GGG a partir del manejo de la pandemia dista mucho de ser digna de elogio, aunque resulte incomprensible el nivel de agresividad expresado para con una personalidad de su trayectoria, en especial viniendo de personas con responsabilidades públicas.

Muchas de las notas de este blog tratan de presentar argumentos para el debate de políticas, evitando juicios de valor con motivaciones que, para bien o para mal, van más allá de las razones para defender o cuestionar las medidas bajo discusión en cada caso (tomando distancia de juicios personales[1]). En consecuencia, quisiera aquí aprovechar la trayectoria de Gines para reflexionar sobre las dificultades que ha tenido la Argentina para construir un sistema de salud eficiente y de cobertura y accesos universales. Aquí trataré de revisar sus enseñanzas y legados, con referencia a las reformas, logros y fracasos en la construcción de un sistema de salud más razonable.

En primer lugar, desde sus inicios GGG bregó por la construcción de un sistema de salud integrado; así, ya los años setenta lo encontraron trabajando para el malogrado Sistema Integrado de Salud (SIS) desde su colaboración con gobiernos provinciales.  Algo más de una década después, Aldo Neri también protagonizó un intento de integración del sistema de salud durante el gobierno del Dr. Alfonsín. Pero los intentos por introducir reformas estructurales tendientes a la construcción de un sistema de salud integrado con aseguramiento universal y solidario no tuvieron éxito, y a partir de los años noventa hemos presenciado la creciente fragmentación del sistema con la erosión de los pocos elementos de redistribución solidarios que quedaban.

Es ahí cuando la figura de GGG cobra especial protagonismo y sus acciones ofrecen un terreno sumamente fértil para la discusión acerca de la forma de inducir reformas en las políticas públicas en escenarios tan cerrados como el argentino. En concreto, cuando los caminos hacia reformas sistémicas se agotaron, sus intentos se concentraron en atacar aspectos puntuales que, a diferencia de los parches que caracterizan los cambios en muchas políticas públicas en Argentina, constituyeron modificaciones puntuales que tuvieron siempre la mirada en ese objetivo final que debiera alcanzarse a través de un sendero de cambios graduales. Entre sus aportes a este sendero se deben contar:

  • Las mejoras en el sistema provincial más importante, el de la Provincia de Buenos Aires, durante su gestión como ministro durante la gobernación del Dr. Cafiero.
  • Incrementos parciales en el financiamiento del Fondo Solidario de Redistribución (FSR) de obras sociales con el objeto de mejorar el financiamiento del Programa Médico Obligatorio (PMO).
  • Incorporación de cápitas ajustadas por riesgo en la distribución de ese fondo con el objeto de combatir la selección adversa[2].
  • Creación del programa Nacer con una novedosa lógica de “matching grant” que generó incentivos en los gobiernos provinciales para incrementar la cobertura de población femenina e infantil, mejorando indicadores de mortalidad infantil en varias provincias.
  • Expansión de la lógica del programa NACER hacia la totalidad de la población mediante el programa SUMAR.
  • Ampliación de la cobertura de medicamentos de la población más vulnerable mediante el programa REMEDIAR.
  • Obligación de recetar medicamentos por su nombre genérico.

Además, me gustaría mencionar su labor en el armado institucional para mejorar los diagnósticos sobre el sector, favorecer el debate y apoyar la formación de recursos humanos. Ahí deben mencionarse sus esfuerzos en la creación de la Asociación de Economía de la Salud, la Universidad ISALUD, la creación de la Dirección de Economía de la Salud en el Ministerio de Salud de la Nación, y el fortalecimiento del COFESA durante su gestión, entre otras.

Este repaso sería muy incompleto si obviáramos su última gestión en el ministerio de salud de la nación entre diciembre de 2019 y febrero de 2021. Es claro que la pandemia fue un shock totalmente inesperado para el que nadie estaba preparado. Pero el gobierno que integró como ministro demostró limitaciones mucho más importantes que las generadas por la pandemia, y, en todo caso, podría discutirse su decisión de participar en ese gobierno. Es un tema que escapa los alcances de estas reflexiones. En su defensa, resulta necesario recordar que en muchos países las restricciones impuestas por los peligros de una epidemia global de alcances totalmente desconocidos fue el terreno fértil para el desarrollo de ideas libertarias extremas. Tal vez sea esa una de las motivaciones que explican la virulencia de los ataques a su persona.

Es de esperar que el paso del tiempo permita una visión más ponderada de su figura y que el debate sobre las necesarias reformas en las políticas públicas para alcanzar un sistema de salud de cobertura universal, eficiente y equitativo logre ser reencauzado.


[1] Para el lector desprevenido, debo aclarar que me ha unido una gran amistad con Gines y siento una gran tristeza por su fallecimiento.

[2] Lamentablemente, la instrumentación posterior de esta medida limitó los potenciales efectos positivos sobre la asignación de recursos entre obras sociales.


Foto: La nación  ©
https://www.lanacion.com.ar/politica/murio-gines-gonzalez-garcia-el-exministro-de-salud-de-alberto-fernandez-nid18102024/

2 comentarios sobre “Reflexiones sobre las reformas de salud a raíz del fallecimiento de Ginés González García

  1. Gracias Oscar por la nota …agregaría, si cabe , su largo trabajo por la salud Sexual y reproductiva y por la cobertura del VIH… GGG fue un tremendo hacedor de mejoras en la salud publica…el país le debe también la mejora en los sistemas de Información (el SIISA), la modernización de la Vigilancia epidemiológica, incluyendo el desarrollo de la residencia en epidemiología de campo….. una gran perdida, de un gran hacedor. No fui su amigo, pero si pude conocerlo profundamente en su riquísimo pensamiento sanitario, y fue para mi, siempre un pacer haber podido trabajar con el.

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