Algunas notas sobre ciencia, tecnología e innovación en Argentina, parte 2 (o I Don’t Want to Spoil the Party)[*]

En la primera nota de esta serie analizamos algunos indicadores que reflejan el esfuerzo, o los insumos invertidos en actividades de búsqueda de generación de nuevas ideas y conocimiento. En particular, concentramos la atención en dos indicadores: gastos en I+D y cantidad de investigadores. En resumen, esos indicadores muestran que la Argentina gasta relativamente poco en I+D (considerando su nivel de desarrollo), pero que la brecha más grande está en el gasto financiado y ejecutado en el sector empresas. Asimismo, encontramos que el nivel de inversión en I+D por investigador es muy bajo, algo que favorece la salida del personal hacia otras actividades (o su emigración) y pone límites materiales al tipo de proyectos que se pueden desarrollar.

Una nueva ronda de debates sobre la aplicación de reglas fiscales (Enseñanzas sobre lo sucedido durante la pandemia de COVID-19)

Esta nota recoge algunos de los argumentos y conclusiones del documento que los autores, junto a Florencia Calligaro, han publicado como documento de proyecto de la CEPAL que puede consultarse en: https://www.cepal.org/es/publicaciones/48537-futuro-reglas-fiscales-america-latina-caribe-respuestas-paises-la-pandemia-covid Los antecedentes Desde la Antigüedad se ha venido planteando la necesidad de tener en cuenta los posibles problemas futuros que pueden resultar de un manejo poco previsor en el corto plazo. Si bien el futuro es incierto, no hay mayores dudas acerca de la sucesión de ciertos períodos de auge y depresión, de duración y profundidad difíciles de predecir, así como de la identificación de determinadas tendencias de largo plazo, generalmente interrumpidas o modificadas por episodios de crisis. Las recomendaciones de José al Faraón, relatadas en el Antiguo Testamento, y la fábula de la hormiga y la cigarra de Esopo, en la antigua Grecia, dan cuenta de lo temprano de estas preocupaciones.

Algunas notas sobre ciencia, tecnología e innovación en Argentina (o Money Can’t Buy me Love, but That’s What I Want)[*]

Una nueva ley, ¿un nuevo amanecer? En febrero de 2021 el Congreso sancionó por unanimidad (apenas hubo dos abstenciones en Diputados, mientras que en Senado solo hubo votos afirmativos) la Ley 27614 de Financiamiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI). El objeto de dicha ley es “establecer el incremento progresivo y sostenido del presupuesto nacional destinado a la función ciencia y técnica, por su capacidad estratégica para el desarrollo económico, social y ambiental”. La ley lista 12 objetivos económicos, sociales, territoriales (los únicos para los cuales se mencionan criterios cuantitativos de participación), científicos y tecnológicos a los cuales deberían aplicarse los montos incrementales de presupuesto por ella establecidos. Finalmente, se fija una meta cuantitativa de alta carga simbólica: el presupuesto destinado a la función ciencia y técnica (CyT) se incrementará progresivamente (se detallan metas anuales) hasta alcanzar, en el año 2032, como mínimo, una participación del 1% del PBI.

La adopción de tecnologías de agricultura de precisión en la Argentina: una aproximación a partir de las prácticas de los grupos CREA

El incremento en la producción de alimentos es importante para cumplir varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) acordados para 2030 en el marco de las Naciones Unidas y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Estos objetivos sugieren que los aumentos actuales y futuros de los rendimientos agrícolas deben basarse en el uso eficiente de los recursos naturales. La denominada agricultura de precisión (AP) es un conjunto de métodos, procesos y tecnologías que facilitan el abordaje de estos desafíos, dado que permiten incrementar la productividad -es decir, la cantidad de producto obtenido por cada unidad de superficie cultivada - optimizando el uso de insumos. Esta combinación permite, entonces, incrementar la producción reduciendo la presión que la actividad ejerce sobre el ambiente (Satorre y Bert, 2014; Scaramuzza et al., 2016).

El resultado fiscal del 2022: evitando el naufragio

Desde el Área Fiscal y Políticas Públicas en el IIEP (AFISPOP) elaboramos mensualmente reportes fiscales de coyuntura donde se evalúa la situación de las cuentas públicas de la Argentina. El último reporte incluye un análisis del cierre anual de 2022 para las cuentas fiscales de la Nación, en base caja. Esta nota intenta reproducir los argumentos allí presentados incorporando un marco de mediano plazo, con el objeto de ubicar la situación coyuntural en una perspectiva más amplia. Resulta de especial interés en este caso, teniendo en cuenta que se está discutiendo la posibilidad de mejorar el funcionamiento de la economía en su conjunto y, en especial, la situación fiscal durante este año que estará signado por el proceso eleccionario y, a fin de año, el cambio de gobierno.

La evolución de las exportaciones argentinas en la última década: una mirada desagregada

Cuesta abajo en la rodada, ¿todas las piedras van para el mismo lado? Como es conocido, el desempeño exportador de la Argentina en la última década es decepcionante. En el caso de las exportaciones de bienes, apenas el pasado año se lograron superar los niveles absolutos nominales de 2011 (en aquel año se exportaron casi USD 83 mil millones, mientras que entre enero y noviembre de 2022 ya se habían acumulado más de USD 82 mil millones). Pero aún esta evolución favorable del año previo se explica totalmente por el impacto de los mejores precios internacionales, ya que las cantidades exportadas bajaron un 1,4% en el citado período.

¿Cómo explicar el comportamiento fiscal de las provincias?

Hace algunas semanas el Ministerio de Economía de la Nación publicó las estadísticas fiscales de las provincias para el año 2021. Como se mostró en un reciente Reporte de Política Fiscal de AFISPOP, la mejora fiscal de la situación consolidada de las 24 jurisdicciones se manifestó en un resultado financiero positivo por primera vez desde 2010, por el equivalente a 0,2% del PIB. En los últimos cuatro años, las provincias, en el agregado, presentaron resultados primarios positivos (sin contar los intereses de la deuda), hasta alcanzar el equivalente a 0,6% del PIB en 2021. En el gráfico 1 se ilustra una rápida recuperación desde los desequilibrios primario y financiero del 2015 de 0,6 y 0,9% del PIB, respectivamente.

Los servicios basados en conocimiento en Argentina: situación y perspectivas en materia de demanda de habilidades y patrones de internacionalización

Existe una amplia coincidencia respecto de que los servicios basados en conocimiento (SBC) representan una oportunidad para el proceso de transformación y diversificación productiva en Argentina (y, en general, en los países emergentes). Por un lado, se trata de actividades que pueden generar empleo y divisas por exportaciones y contribuir a crear competencias en diversas áreas, tanto tecnológicas como organizacionales y comerciales. Por otro lado, pueden emerger derrames de productividad vía movilidad de capital humano que se desplaza desde sectores de SBC hacia el resto de las industrias. Asimismo, los SBC pueden ayudar a mejorar la competitividad de otras actividades productivas vía la prestación de servicios complejos y la generación y transferencia de conocimiento.

¿Sirven los controles de capitales? Sí.

Los países como la Argentina se ven afectados por los vaivenes internacionales. En particular, cambios en los flujos de capitales internacionales pueden generar severas crisis de balanza de pagos. Estos efectos, sin embargo, van a depender de la naturaleza de los flujos de capitales, de la exposición a los shocks globales y de la existencia o no de controles a la movilidad de capital.

El efecto de los shocks en los precios de las commodities sobre la inflación

El escenario post-pandémico y el surgimiento del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania han acentuado la preocupación por las consecuencias asociadas al fenómeno de la inflación global. La guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia están alterando los envíos y posiblemente la producción de dos de los mayores productores agrícolas del mundo. Los dos países representan casi el 30% de las exportaciones mundiales de trigo y el 18% del maíz, la mayoría del cual se envía a través de los puertos del Mar Negro que actualmente se encuentran cerrados. Los futuros de trigo negociados en Chicago, el punto de referencia mundial, subieron recientemente a un nivel récord. Por otro lado, afectan los suministros de gas y petróleo, dos insumos estratégicos para toda la matriz energética.