Chanchadas en el año del “chancho de tierra”

historia-de-los-cerdos

Por Adrián Makuc*

1 – El escenario/la puesta en escena

La República Argentina está gobernada desde el 10 de diciembre de 2015 por un “equipo” de los mejores cerebros que se pudieron encontrar entre los nacionales del país. “El equipo de los 50 mejores” inició sus tareas con bombos y platillos, liderado por el nuevo presidente y la frase o mantra de “somos un equipo” y “se puede”.

El nuevo gobierno se presentó ante la sociedad argentina asegurando que iba a cambiar totalmente la forma de hacer las cosas, por comparación con sus predecesores. Una de las cuestiones centrales en este “cambio total” fue la vuelta a mantener relaciones con todo el mundo y especialmente con los países más importantes de ese mundo, tales como Estados Unidos y la Unión Europea. Para ello, se dijo que era necesario que la Argentina se “abriera al mundo”; que se eliminaran todo tipo de obstáculos o barreras que pudieran existir para las inversiones extranjeras y el comercio; que se “simplificaran y modernizaran todos los procedimientos y trámites” para los interesados en hacer negocios desde y hacia la Argentina.

El “mejor equipo de los últimos cincuenta años” fue el encargado de hacer realidad la tarea anunciada. El equipo propuso llevar adelante “la inserción internacional” de la economía argentina como nunca antes se había hecho. Para poder cumplir estas promesas en un contexto económico signado por la escasez de reservas de divisas, un déficit de balanza de pagos y comercio, un déficit en las cuentas públicas y una inflación reprimida ocultada por las estadísticas oficiales, se buscó el ingreso de capitales extranjeros para que “ayudaran” y asistieran la gestión del nuevo gobierno. Los capitales fueron viniendo pero cobrando las tasas de interés que retribuyeran su presencia, aumentando la deuda externa del país y listos para despegar y retirarse con las ganancias obtenidas en el momento indicado.

Esta nueva versión de apertura de la economía argentina fue proclamada por el nuevo presidente en todos los foros internacionales posibles, desde el mes de enero de 2016 en adelante. Se habló de una “lluvia de inversiones” que “llovería” ese mismo año, se invitó a empresarios y financistas internacionales a grandes eventos en Buenos Aires, se habló con insistencia de que todo iba a ser mejor en el país a partir del “segundo semestre” de 2016.

El núcleo de las acciones del nuevo gobierno tenía como fundamento la idea de que la liberalización de la economía argentina iba a producir un resultado positivo “más temprano que tarde”, porque todos los dueños del dinero se iban a dar cuenta de los grandes negocios que se podían hacer en el país.

Para atraer a los capitales financieros se ofrecieron todas las facilidades para hacer “negocios financieros”. Hasta que apareció un personaje imprevisto. Otro nuevo presidente, pero en los EEUU, desde enero de 2017 que rompió los esquemas de la política y la economía internacional que estaban en vigencia hasta ese momento.

2 – Un diálogo argentino entre dos integrantes del “mejor equipo de los últimos cincuenta años” – abril-mayo 2019

“Hola, Nico. ¿Cómo va todo?”, dice Juan.

“Bastante bien, bastante bien. Dentro de todo, estamos pudiendo contener desbordes del billete. Apretando un poco a los bancos, un poco a los exportadores. ¿Vos?”, comenta Nico.

“Mirá, tengo un problema con las automotrices. Me amenazan con que van a tener que cerrar más cosas, que ya suspendieron mucha gente, que no pueden exportar tampoco porque pagan más derechos que los reintegros que reciben. Hay que hacer algo para parar esto”, sigue Juan, buscando palabras que transmitan preocupación.

“Vos sabés que lo del déficit es una joda. No da margen para nada. El programa del Fondo, el monitoreo. Ahora viene una misión acá. Encima se importa menos, se produce y vende menos. La recaudación baja. El IVA lo mismo. No puedo aumentar los reintegros para exportar autos. ¿De dónde saco la guita?”, se atajó Nico.

“Tengo una idea que a lo mejor te sirve. ¿Te acordás de la Tasa de Estadística que se cobra a las importaciones? Ahora es el 0,5% y tiene muchas excepciones para productos, para Mercosur. Si la aumentamos y hacemos que paguen todas las importaciones podés recaudar bastante. Hasta te sobraría para pagar reintegros a los autos, aunque sea solo para exportar a Brasil”, se explayó Juan, elaborando su argumento.

“¡Estás en pedo! Con eso encarecemos las importaciones, nos van a putear todos. Empezando por los que recuerden que dijimos que íbamos a bajar obstáculos, barreras, costos para el comercio”, reaccionó Nico.

“Bueno, bueno… No es para tanto, me parece. ¿Qué te parece si lo hacemos sólo hasta fin de año?”, preguntó Juan.

3 – Una solución genial

El decreto estableciendo el incremento de la alícuota de la tasa de estadística se conoció el lunes 6 de mayo 2019. El texto contiene justificaciones (alias “Considerandos”) que rayan en la genialidad creativa. El aumento de un tributo solamente para recaudar porque el país necesita mayores ingresos fiscales para superar el déficit. El hecho de que otro país hermano, vecino, socio del Mercosur aplica una tasa consular. Por si todo eso fuera poco, se afirma que la recopilación de las estadísticas se ha complejizado “por los cambios tecnológicos, organizacionales y geopolíticos” ocurridos desde 1999, cuando se decidió reducir la tasa de estadística. Más aún, se describe el panorama de la necesaria intervención de organismos varios (INTA, SENASA, ANMAT, INTI), como si nunca lo hubieran hecho. La frutilla del postre es que “estos organismos colaboran en la construcción de estadísticas cada vez más sofisticadas e interrelacionadas”.

Para colmo, estos genios se olvidaron que la Argentina perdió un caso de solución de diferencias en la OMC por este tema. Fue en 1998, debido a que los EEUU cuestionaron la aplicación de la Tasa de Estadística, argumentando que era un aumento de derechos de importación encubierto y que no se podía justificar como contraprestación de un servicio a los importadores y exportadores. La defensa argentina no pudo rebatir los argumentos de los reclamantes. Las conclusiones del caso establecieron que Argentina debía reducir la tasa, justificarla y ponerle un tope máximo por operación de importación a la que se aplicara.

“El mejor equipo de los últimos 50 años” lo hizo otra vez. Porque además de la guarangada de la medida de aumentar la Tasa de Estadística, se olvidaron de excluir a las exportaciones, que siempre estuvieron exentas del pago. En la volada de eliminar las excepciones a productos y orígenes que estaban vigentes, se le chispotearon las exportaciones y también las operaciones de importación temporaria.

Todo esto en el año que la Administración Pública Nacional ha bautizado como “Año de la Exportación”. Frase que aparece en la esquina superior derecha de toda la papelería oficial.

4 – Telón de “Fondo”

En realidad, el año 2019 está cumpliendo con las expectativas del horóscopo del calendario chino. Para los chinos, este es el “año del chancho de tierra”. El presidente de la Nación ha nacido bajo ese signo del horóscopo chino.

Frente a semejante panorama, cabe preguntarse si “Chanchadas” tales como el aumento de la Tasa de Estadística no serán un homenaje de los funcionarios integrantes del “mejor equipo de los últimos 50 años” a la figura presidencial. Una forma peculiar de agradecer que hayan sido convocados para desarrollar la maravillosa tarea que están llevando a cabo.

* Escritor – Economista

Un comentario sobre “Chanchadas en el año del “chancho de tierra”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s