Un mundo en expansión – Bioeconomía 2

* Esta es la segunda de una serie de notas introductorias a la Bioeconomía *

bieconomia AE

Por Guillermo Anlló*

Hace unos meses atrás, en este otro post, hacíamos mención a lo relevante que había sido para la evolución de la humanidad –desde nuestros antepasados pre-históricos, hasta la era moderna- la domesticación de lo biológico, y dejábamos pendientes intentar imaginar el impacto que el agotamiento de ciertos recursos naturales más el manejo de lo biológico podían depararnos a futuro. Pensemos, entonces, por un momento qué mundo nos espera los próximos 50 años. Sigue leyendo “Un mundo en expansión – Bioeconomía 2”

2 de 3

universidad

Por Guillermo Anlló*

En los tiempos que iba a la Facultad, una de las casas de fotocopias de la zona tenía colgado un cartel que decía “2 de 3. Rápido, bueno y barato no se puede, por lo que elija cómo lo quiere”, el que siempre me pareció una excelente síntesis de la complejidad en la toma de decisiones –quizás todavía está por ahí, ya que las cosas no cambiaron tanto en 20 años por esa zona-.

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Historia, evolución y alimentos – Bioeconomía 1

Por Guillermo Anlló*

* Esta pretende ser la primera de una serie de notas introductorias a la Bioeconomía *

Hace casi 2 millones de años el ser humano (o lo que, evolutivamente, devendría en el hombre, tal cual lo conocemos hoy día) comenzaba a dominar el fuego y, con ello, a cocinar sus alimentos. Al menos, así lo señala el antropólogo inglés Richard Wrangham, en su libro “La captura del fuego: Cómo cocinar nos hizo humanos”, en contra de las evidencias que recogen otros antropólogos, datando mucho más acá el momento en el que comenzamos a dominar el fuego. Lo relevante de su afirmación no es la mera curiosidad científica o el debate, sino que según su teoría los seres humanos no habrían evolucionado sin dominar primero al fuego para luego poder cocinar los alimentos. La diversa mitología existente claramente venera al fuego en sus orígenes, lo que señala que siempre hubo una comprensión sobre su relevancia en el proceso evolutivo. Sigue leyendo “Historia, evolución y alimentos – Bioeconomía 1”

Doblemente Indignado

Por Guillermo Anlló*

La primera indignación se relaciona muy directamente con un video de un intento de robo a un turista canadiense en la Boca que desde hace unos días se está difundiendo por los medios. Ya de por sí todo hecho delictivo es deplorable, pero suceden miles en todas las grandes ciudades –no por eso menos preocupantes o indignantes-. En este caso, lo llamativo es la forma en que el mismo se insertó en la agenda mediática, el protagonismo que le dieron los medios al delincuente, y el hecho de que, luego de un intento de robo a mano armada –filmado y viralizado en el espacio virtual-, continúe en libertad y dando notas; resulta realmente asombroso e indignante. ¿Cuál sería el mensaje que se está transmitiendo al resto de la sociedad? ¿Que está bueno ser “chorro” y, al menos, sino rico, sí famoso? ¿Sólo descubrimos esa realidad de la inseguridad porque un turista lo filmó y lo colgó en la web? ¿Hace falta que suceda eso para que lo veamos? Para que emerja la “otra” sociedad ¿Qué sociedad? Sigue leyendo “Doblemente Indignado”

El valor del conocimiento

por Guillermo Anlló*

conocimiento (nota anllo)

Existe un consenso generalizado acerca de la importancia del conocimiento a lo largo de la historia de la humanidad, pero nunca como en los últimos años. Incluso, varios especialistas caracterizan a nuestra época, a partir de la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación, como “Sociedad del conocimiento”. (A.David y D. Foray) (M.Castells)

Al margen del lugar que hoy ocupa el saber como motor del desarrollo, lo que todas la civilizaciones han sabido es que el conocimiento es poder, ya que el conocimiento da control sobre los demás –incluso siendo más poderoso que la fuerza bruta-. Siguiendo este argumento, podríamos estilizar dos modos extremos de ejercer el control sobre el conocimiento (el poder). El primero basado en la concepción de que el saber quede concentrado en unos pocos, los que a partir de su ilustración guiarán al resto, base de la “aristocracia”. Según como se ejerza esta figura, el mismo puede variar entre el modelo ideal de una clase ilustrada en una democracia griega (el gobierno como carga pública elegida por sorteo entre los “ciudadanos” –aquellos que detentan la formación y el conocimiento para ejercer el poder-) hasta la idea del poder concentrado en uno solo, como fuente de todo conocimiento y saber –la monarquía absoluta con fuerte raigambre en las religiones monoteístas (en particular la católica)-, pasando por el consejo de ancianos, druidas o sumos sacerdotes. En esta tradición, el pueblo –carente del conocimiento y el acceso al mismo- no gobierna, ni delibera, sino que es guiado por los “ilustrados”. Sigue leyendo “El valor del conocimiento”